Pájaros y más pájaros
tengo en la cabeza,
algunos han salido,
a ver a donde llegan.
Quizá regresen pronto,
quizá se queden cerca,
quizá se vayan lejos,
quizá ya nunca vuelvan.
También puede que haya alguno
que me quiera a mi llamar,
para que con él
me eche yo a volar.
Y si ese fuese el caso:
¿Será de vuelo corto?
¿Será de vuelo largo?
¿Irá pegado a tierra
haciendo un vuelo raso?
¿O bien querrá elevarse
subiendo a lo más alto?
¡Ay! Mira que arriesgado
es esto de volar;
siempre expuesto a las tormentas
que te pueden derribar.
Mas si hubiera que elegir
un peligro de verdad
es el de los cazadores
que te van a disparar.
Concienzudamente apuntan
a traición y sin piedad,
emboscados en las sombras
sin poderlos divisar;
con el ansia imperturbable
de querer asesinar.
Debe ser que no les gusta
ver a otros que disfrutan
de su vuelo en libertad,
debe ser por pura envidia;
porque saben que no pueden,
ni en sus sueños más profundos,
de la tierra despegarse
para el vuelo levantar.
de Siro, In: El Berenjenal.
Ya Tair El Werwar (Faiyrouz)

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